Camuflaje Dazzle
Durante la primera guerra mundial se comprobó que era imposible camuflar un barco de manera eficaz: los ataques de los submarinos alemanes eran muy certeros, causando grandes bajas en la Armada. Norman Wilkinson (1878-1971), un pintor de escenas marinas, se dio cuenta de que si dificultaba el trabajo de los operadores del periscopio podría evitar bajas adicionales. El Almirantazgo, algo reacio al principio, acabó por aceptar la idea y nombró a Wilkinson responsable de la unidad de camuflaje naval, situada en la Royal Academy of Arts. Así mismo, se destinó un grupo de personas a la creación de estos camuflajes, con la idea de complicar la estimación del tipo de barco, su dirección y velocidad. Los patrones se probaban en diferentes maquetas, y los diseños aprobados se pintaban sobre los barcos.
Artículo sobre el camuflaje dazzle.
